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Este proyecto se funda en tres premisas: la construcción de paz es mucho más que la firma de un acuerdo; requiere formular políticas y proyectos más efectivos y para ello es necesario contar con conocimientos y evidencia; y para producir evidencia rigurosa y relevante es necesaria más investigación aplicada.

A continuación exponemos estas premisas con mayor detalle.

1. La construcción de paz es mucho más que la firma de un acuerdo

La construcción de paz consiste en la creación de condiciones políticas, económicas y culturales que contribuyan de manera tangible a reducir la violencia directa en una sociedad. La violencia directa se refiere a todas aquellas agresiones que causan muerte y destrucción, sea como resultado de la violencia política, el crimen organizado, o la violencia social. Pactar e implementar un acuerdo de paz hace parte de la construcción de paz, pero no siempre basta para reducir la violencia física. Por ejemplo, aún después de pactar la terminación de sus guerras civiles, los países centroamericanos continúan experimentando las mayores tasas de homicidio en el mundo. Este proyecto busca proponer una agenda de investigación aplicada que contribuya a implementar exitosamente un eventual acuerdo de paz en Colombia, pero también a formular políticas y proyectos efectivos para reducir las formas más generalizadas violencia directa en general. [1]

2. Para formular políticas y proyectos más efectivos es necesario contar con conocimientos y evidencia

Con frecuencia las políticas y proyectos se basan en creencias, intuiciones, o modas ideológicas. Las políticas y proyectos basados en evidencia son más efectivos porque se basan en estudios que permiten lograr una mejor comprensión de los problemas, que comparan sistemáticamente alternativas de acción, que recomiendan aquellas que son replicables porque han dado resultado en contextos parecidos, o que recomiendan cursos de acción innovadores. [2] Las políticas y proyectos basados en evidencia van mucho más allá de las ‘mejores prácticas’ y las ‘lecciones’, pues se basan en técnicas rigurosas de investigación y no en anécdotas o impresiones personales. La idea de que las políticas deberían basarse en evidencia empírica no es nueva, pero el enfoque más reciente se caracteriza por su carácter interdisciplinario y participativo. [3]

Pero para formularlas es necesario que haya evidencia. Este proyecto apunta a la formulación de una agenda de investigación aplicada que oriente la producción de estudios e investigaciones sobre la construcción de paz en el contexto colombiano actual, con la intención de que influyan en la formulación de políticas y proyectos. Para lograrlo, es necesario que los profesionales que trabajan en organizaciones constructoras de paz identifiquen los retos, problemas y vacíos de información que les dificultan lograr impacto, de manera que investigadores y agencias financiadoras enfoquen allí su curiosidad, talento, y recursos.

3. Para producir evidencia rigurosa y relevante es necesaria más investigación aplicada

La investigación aplicada consiste en la producción de conocimiento que puede emplearse de manera directa a la solución de problemas y a la toma de decisiones.[4] Ese conocimiento puede tomar varias formas:

- Innovaciones que permiten resolver problemas o enfrentar retos.

- Estudios que comparan varias soluciones e indican cuál es la más costo-efectiva.

- Líneas de base que permiten evaluar el impacto de un programa.

- Diagnósticos que producen información básica sobre un problema.

Para generar esas innovaciones y estudios es necesario saber antes las preguntas, retos y problemas a cuya solución deberían apuntar. Para lograrlo es necesario que los académicos (y las agencias que financian sus investigaciones) conozcan los retos y problemas que enfrentan los profesionales y líderes sociales que conocen de primera mano, los retos prácticos de la construcción de paz. Este proyecto busca que estos profesionales y líderes revelen las preguntas, retos y problemas que a su juicio requieren información, innovación y, en general, más investigación.

 

Este proyecto compilará, organizará y publicará esas preguntas, retos y problemas de manera que orienten a investigadores y estudiantes así como a las organizaciones financiadoras de investigación. Este proyecto enfatiza en la importancia de la investigación aplicada, pero de ninguna manera esto implica que la investigación básica sea vista como inútil o innecesaria. La investigación básica en ciencias sociales es valiosa porque plantea preguntas ‘incómodas’ y revela problemas que los gobiernos, las empresas, o la misma sociedad preferirían pasar por alto. La investigación básica ofrece los fundamentos y los métodos que hacen posible la investigación aplicada. La libertad para desarrollar proyectos de investigación básica en ciencias sociales es un aspecto irrenunciable de la autonomía universitaria y de la libertad de pensamiento.

Por otro lado, este énfasis en la generación de conocimiento riguroso no necesariamente implica una perspectiva tecnocrática ni riñe con la deliberación propia de los procesos políticos y la participación ciudadana. Al contrario, la perspectiva que se propone es que para mejorar dichos procesos es necesario que los actores involucrados (políticos, ciudadanos, funcionarios, líderes sociales) cuenten con información y evidencia que les permita cualificar la deliberación.

Finalmente, si bien es cierto que la investigación con fines comerciales debería ser pagada por las organizaciones que se van a lucrar de ella, la investigación aplicada sobre construcción de paz es un bien público y, como tal, requiere financiación estatal pero también esfuerzos individuales de universidades, empresas, investigadores y estudiantes.

 

Referencias

[1] Estas definiciones se basan en las contribuciones de Galtung y Lederach.
[2] En años recientes se han creado varios centros nacionales e internacionales para compilar evidencia sobre las políticas más efectivas en áreas como educación, pobreza, desarrollo económico local, vejez, y policía. Ver por ejemplo el Poverty Action Lab y la red de centros What Works del Reino Unido. Para conocer más detalles sobre las políticas basadas en evidencia ver Cartwright & Hardie. 2012. Evidence-based policy: a practical guide to doing it better. Oxford, Oxford University Press.
[3] Bastow, Dunleavy & Tinkler. 2014. The impact of the social sciences: how academics and their research make a difference. Londres, Sage, p. 150.
[4] La investigación aplicada en las ciencias sociales rara vez produce patentes, artefactos, o ‘spin-offs’ comerciales, pero esto no quiere decir que carezca de impacto. Al respecto ver Bastow, Dunleavy & Tinkler, op.cit., p. 23.