Clara Eugenia Roa García – Fundación Evaristo García
Lina Marcela Piedrahita Toloza – Comunicadora Social y MSc en Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo, Universidad de los Andes
Alix Camacho – TIERRA_Espacio para Habitar
El 29 de agosto, en la Escuela Taller de Buenaventura, se inauguró la exposición “En El Raicero”, ideada por Lina Marcela Piedrahita Toloza, una estudiante que está en proceso de culminar la Maestría en Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo. Esta iniciativa fue posible gracias al patrocinio del fondo Publica y Expón, de la Universidad de los Andes, así como del proyecto “Medios de vida anfibios: cambio climático y desarrollo urbano en dos ciudades portuarias de Colombia”, conocido también como “Proyecto Anfibio”, liderado por la profesora María Cecilia Roa.
Acogida de la exposición
Desde la inauguración, la acogida de la comunidad fue significativa. En el evento, varios estudiantes de quinto y sexto grado participaron activamente en el conversatorio, realizado en alianza con el ICANH, expresando su interés por conocer más acerca de los saberes de pescadores, pescadoras, ahumadoras y platoneras, así como de sus experiencias.
“Nunca había pensado que pescar, arreglar pescado, ahumarlo o comercializarlo fuera una forma de defender la vida en Buenaventura y en todo el Pacífico.” María del Mar Rincón, estudiante del Colegio San Sebastián Micolta.
Este interés y curiosidad los llevaron a solicitar que estos conocimientos pudieran ser incorporados en el currículo escolar, lo cual representa un logro importante para el proyecto “Anfibio”, ya que la integración de estos saberes en los contenidos educativos ha sido una de sus apuestas, y se ha trabajado con entusiasmo en ese sentido.
“La muestra artística es un recurso importante para que los estudiantes comprendan que cuidar el entorno y los espacios que habitan también es cuidar la historia y los oficios que los sostienen.” Elvis Fernando Torres, docente del Colegio Gimnasio del Pacífico.
Entre las personas que interactuaron con la muestra, destaca la profesora Eliana Sofía Angulo Valencia, de la Universidad del Pacífico. Durante la inauguración, ella observó con atención los mapas expuestos, los cuales le permitieron comprender en mayor profundidad las problemáticas que afectan la pesca artesanal, la biodiversidad cultural y ecosistémica en la región. Además, expresó su interés de manera genuina y, para mostrar su vínculo con la temática, cantó una canción de su autoría, dedicada a los cangrejos, al manglar y a los tiempos de paz y violencia que atraviesa el territorio.
“El Raicero logra entrelazar arte y memoria con una narrativa clara sobre la vida costera.
Es una experiencia educativa que invita a pensar el territorio desde la sensibilidad. Todo el recorrido es emocionante; por eso, es imposible no erizarse y adentrarse en el espacio. Tanto dolor, tanta nostalgia, tanta belleza, tanto contraste. Hasta me puse a cantar porque fue una conexión profunda conmigo misma, con lo que he transitado en estos espacios.
Este es un gran trabajo. Tengo un grupo de estudiantes, hoy colegas, y claro que los voy a invitar a hacer este recorrido.” Eliana Sofía Angulo, docente de Sociología de la Universidad del Pacífico.
Inspiración bonaverense
La muestra fue pensada y co-diseñada por Lina Marcela Piedrahita Toloza, quien es comunicadora social, autora de varios libros y material audiovisual. Lina realizó su maestría en Estudios Interdisciplinarios de Desarrollo en el Cider, en el marco del proyecto Anfibio y bajo la supervisión de la profesora María Cecilia. Su tesis se centró en la lucha de las mujeres de bajamar en Buenaventura por acceder al agua, en barrios palafíticos, con el título “Agua para la vida y el gozo: La lucha por el agua de mujeres negras en barrios palafíticos de Buenaventura”. Aunque Lina podría haberse limitado a su tema de investigación, su participación en el proyecto la llevó a interesarse por distintas temáticas en ambas ciudades, Buenaventura y Barranquilla, además de familiarizarse con todo el material generado, incluido un proyecto anterior, “Gestionando el agua, controlando los mosquitos”, que fue fundamental para su tesis. Inspirada por este material, junto con otra estudiante de Barranquilla, Lina propuso llevar estos temas a exposiciones museográficas en ambas ciudades. Gracias a su sensibilidad y compromiso, la propuesta fue acogida por el espacio de la Escuela Taller, que abrió sus puertas para la exhibición.
Paralelamente, Lina obtuvo la beca de estímulos 2025 del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), la cual apoyó la inauguración con un conversatorio sobre las resistencias de la población afrodescendiente en el Pacífico. Sus ideas y conceptos se lograron transformar en objetos que narran la historia del territorio, utilizando metodologías de curaduría comunitaria desarrolladas por TIERRA_Espacio para Habitar, que además estuvo a cargo de la producción y el diseño de En El Raicero. Lo que inicialmente estaba previsto como una exposición de una semana se extendió durante todo septiembre, lo que permitió una mayor participación y reflexión del público.
“Cuando comenzamos este proceso, pensé que los resultados llegarían solo a las personas involucradas en el proyecto Mosquitos y en el proyecto Anfibio. Sin embargo, con el tiempo comprendimos que el alcance fue mucho mayor. La muestra “En El Raicero” trascendió nuestras expectativas: llegamos a personas y espacios que no imaginábamos, especialmente a universidades interesadas en conocer cómo habíamos construido este trabajo y en replicar su metodología participativa.” Lina Marcela Piedrahita Toloza
En el diseño de la exposición también colaboró Paola Gómez Perlaza, quien fue etnógrafa en el proyecto “Gestionando el agua, controlando los mosquitos” y actualmente es asistente de investigación en “Anfibio”. Ella contribuyó creativamente en la conceptualización de distintas piezas de la muestra, identificando los materiales adecuados y los objetos que reflejan la cotidianidad de las mujeres y los hombres directamente involucrados con la investigación. Andrea articuló y dirigió a un equipo de tres mediadores que acompañaron a los visitantes y ayudaron en la difusión del mensaje de la muestra. Los mediadores, dos mujeres y un hombre, también fueron etnógrafos en el proyecto y actuaron como anfitriones y protagonistas de la exhibición.
“Lo más impactante fue ver cómo la gente reaccionaba frente a los elementos. Algunas personas lloraron, otras se quedaron en silencio largo rato. Varias recordaban su infancia en las viviendas palafíticas, los días de pesca o las luchas que aún viven en sus barrios para conseguir agua. La muestra les despertó memorias que estaban ahí, pero que necesitaban un espacio para ser contadas.” Sandra Malleci Gamboa, etnógrafa del proyecto Anfibio y mediadora de la exhibición.
Trabajo transdiciplinario para difusión de resultados de investigación
El montaje de una muestra museográfica para difundir los resultados de esta investigación representa una apuesta ambiciosa, con potencial de alcanzar a un público más amplio y ofrecer una visión más profunda sobre las dinámicas sociales y ambientales en juego. El trabajo conjunto entre el Cider, la Fundación Evaristo García, TIERRA_Espacio para Habitar, y los estudiantes e investigadores locales ha permitido socializar las estrategias de adaptación de las comunidades que enfrentan grandes transformaciones ambientales relacionadas con la expansión urbana y portuaria. El espacio logró articular el arte, la memoria, lucha, gozo y el territorio como medios para comprender la vida anfibia y las dinámicas comunitarias. Actualmente, estamos preparando una exposición paralela en Barranquilla, liderada por Daniela Rubiano, historiadora e investigadora del proyecto Anfibio, con la intención de ampliar este diálogo y llevar estas reflexiones a otras ciudades del país. La esperanza es que estas muestras no solo visibilicen las injusticias raciales y ambientales, sino que también sirvan como un espacio de encuentro en que se fortalezca la memoria colectiva y el reconocimiento del territorio, donde se construyan vínculos entre la educación, la investigación y la acción comunitaria, y sea posible un mayor cambio social.