Género y movilidad

Experiencias de movilidad transurbanas en Bogotá

Laura Saenz Quintero

Arquitecta y egresada de la Maestría de Arquitectura de la Universidad de los Andes

Desarrollé mi proyecto de tesis en el marco de la Maestría en Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Diseño, enfocado en las experiencias de movilidad de la población trans en el espacio público, desde una perspectiva feminista. Bajo el título de “Identidad de género, cuerpos situados y escenarios urbanos para la movilidad: experiencias de movilidad transurbanas en Bogotá, Colombia”. Me propuse indagar sobre las características de los escenarios urbanos, los márgenes culturales dentro de los que opera la discriminación y la violencia de género, la alteración en la habitabilidad de la ciudad, la construcción de redes de significado en el espacio urbano y las experiencias diferenciales de movilidad de una de las poblaciones más vulneradas en el contexto colombiano y latinoamericano, la población trans. En el siguiente audio, explico como desarrollé mi investigación y cuales fueron los lugares con más datos participativos.

¿Cómo y dónde desarolle mi investigación?

La geografía, el urbanismo y la arquitectura son saberes especialmente políticos porque que nos permiten estudiar cómo se producen los espacios de privilegio en las ciudades, la relaciones que se dan entre movilidad y seguridad y, cómo se sitúan las violencias de género desde una perspectiva espacial y que integran diferentes escalas. Esta lectura sobre las vivencias diferenciales entre hombres y mujeres permitió, desde hace más de 50 años, identificar el sesgo masculino en la planeación urbana.

Aunque su desarrollo teórico haya sido principalmente binario, en la actualidad se viene reconociendo la incidencia de estos modelos de dominación en la experiencia urbana de las diversidades sexo-genéricasPor lo tanto, el urbanismo y la arquitectura observan los espacios más allá de proyectos de construcción, estos estudios me han permitido identificar perspectivas diferentes a un sistema binario -Hombre, Mujer- sino incluir visiones feministas en espacios construidos historicamente por ideologicas dominantes y de poder.

La geografía y la arquitectura ayudan a construir perspectivas feministas y de género.

El resurgimiento en los últimos años de los estudios urbanos en relación con el género, ha sido producto del auge de feminismos y el posicionamiento de la perspectiva de género en las múltiples disciplinas y sectores. Esta perspectiva espacial de corte feminista e interseccional ha evidenciado que la vivencia de las ciudades no es la misma para todas las personas. En particular para las mujeres y diversidades, las formas de habitabilidad del espacio público son el resultado de tensiones y disputas en la producción social del espacio, donde la categoría de género se vincula a procesos de discriminación y violencias estructurales que condicionan el uso de los entornos urbanos. En mi investigación identifique tres dimensiones determinantes en la construcción de dichos espacios. A continuación comparto un audio y una imagen para exponerlo con más claridad.

Estructuras ideológicas en la construcción de espacios.

El resurgimiento en los últimos años de los estudios urbanos en relación con el género, ha sido producto del auge de feminismos y el posicionamiento de la perspectiva de género en las múltiples disciplinas y sectores. Esta perspectiva espacial de corte feminista e interseccional ha evidenciado que la vivencia de las ciudades no es la misma para todas las personas. En particular para las mujeres y diversidades, las formas de habitabilidad del espacio público son el resultado de tensiones y disputas en la producción social del espacio, donde la categoría de género se vincula a procesos de discriminación y violencias estructurales que condicionan el uso de los entornos urbanos.

El miedo a circular por los espacios públicos podría ser considerado como una forma de violencia

En el espacio público se suelen normalizar algunas tensiones sociales, principalmente por ser un espacio de encuentro entre personas desconocidas o diferentes. Sin embargo, estas tensiones suelen escalar a problemas más complejos, como la xenofobia, debido a la estigmatización de algunos grupos. Esto resulta de tender a utilizar una serie de códigos que nos permite categorizar, diferenciar y separar el lugar que ocupa cada persona con base, principalmente, en su posición socioeconómica, raza o cultura. Sin embargo, los venezolanos en las calles de colombia también han sido señalados como los causantes del aumento de la delincuencia debido a que en las oportunidades en las que un venezolano ha sido parte de algun acto delictivo se resalta su nacionalidad una y otra vez, tanto en los titulares de los medios de comunicación como en las declaraciones de periodistas y gobernantes.

Para este estudio fue esencial identificar los órdenes sociales predominantes masculinos en el espacio, sus correspondientes sistemas de valores con respecto a las personas disidentes del género y cómo estos han fundado nuestra manera de pensar y producir ciudades. La materialización de dichos valores ha tenido una indudable incidencia en la relación entre el territorio-cuerpo, la infraestructura del espacio público y las experiencias de movilidad urbana que desencadenan discriminaciones y violencias de género hacia mujeres y diversidades. Como bien lo describe Paula Soto Villagrán, geógrafa mexicana, “El miedo a circular por los espacios públicos podría ser considerado como una forma de violencia, debido a que el género es uno de los factores que mayor incidencia tiene en la movilidad geográfica de las mujeres en zonas urbanas”. Partiendo de esto, mi tesis buscó complementar el análisis con una lectura no heteronormada, ni cis género.

¿Cuáles son las consecuencias del rechazho a las diversidades sexuales en el espacio público?

Medios de transporte: Frecuencia de uso vs preferencia

Parte importante de la investigación fue analizar los medios de transporte como lugares móviles donde también ocurren violencias y expresiones de discriminación. Estas experiencias de viaje terminan condicionando su uso, por eso se consultó cuáles medios, motorizados o no, son usados por obligatoriedad y cuales por preferencia. Posteriormente pude corroborar la importancia que tiene la autonomía en el desplazamiento para esta población. Esto se expresa en la clara preferencia por medios no motorizados que garantizan seguridad y la posibilidad de determinar la ruta de desplazamiento autónomamente, como lo son la bicicleta y el caminar. No obstante, las numerosas dificultades que estos medios presentan para recorrer largas distancias, o los elevados costos de medios como los automóviles, los taxis o los servicios particulares de transporte terminan por llevar a la mayoría a hacer uso cotidiano de servicios de bus y de transmilenio, donde los niveles de acoso resultan ser más altos.

Hoy en día la inclusión del género, como categoría de análisis en los estudios y la planeación urbana, se ha logrado posicionar a nivel regional. Las redes de mujeres y feministas transincluyentes por el derecho a la ciudad, se han robustecido y ampliado cada vez más, demostrando que la violencia de género hace parte de operaciones sistemáticas de dominación sobre los cuerpos disidentes del género, condicionando su relación con el territorio. Sin embargo, sigue siendo crucial resaltar la responsabilidad que recae sobre la disciplina para responder desde el diseño, las decisiones políticas frente a justicia territorial y la asignación de presupuestos para una infraestructura que al materializarse cree una cultura inclusiva, plantee nuevos comportamientos y se convierta en la escenografía que asegure el cumplimiento de los derechos urbanos para todos los grupos.

Fotografía: Pablo David G.

Experiencias de violencia y manifestaciones de miedo en el espacio público.

Algunos de los retos más interesantes que representó el estudio fue el acercamiento a la población trans, la definición de las particularidades en sus experiencias de movilidad cotidiana frente a la ya estudiada, pero no visibilizada experiencia de mujeres cis, y su percepción frente a la inmersión de los cuerpos diversos en el espacio público. Sin duda, el reconocimiento de las dinámicas de esta población y su lectura de la ciudad, evidenció una gran riqueza en el conocimiento situado de estos grupos

La configuración de estos patrones diferenciales de habitabilidad parten de entender la articulación del cuerpo y el territorio con la violencia, pero también las espacialidades producidas por acciones colectivas y de apropiación del entorno urbano. En palabras del filósofo Queer Paul B. Preciado, “Hay pornotopías de resistencia que escenifican en el espacio público de la ciudad, como si se tratara de un improvisado teatro, lógicas y subjetividades sexuales habitualmente no visibles en la cartografía de lo urbano, como la manifestación del día del orgullo gay, lesbiano, transgénero y transexual, o la manifestación de trabajadoras sexuales o las performances de Kiss-in o die-in protagonizadas por grupos activistas (…) Todas ellas constituyen brechas en la topografía sexual de la ciudad, alteraciones en los modos normativos de codificar el género y la sexualidad, las prácticas del cuerpo y los rituales de producción del placer.” Enaltecer estas experiencias resulta fundamental para atender de manera urgente a las necesidades de esta población frente al cambio de paradigma que estamos enfrentando sobre la diferencia, la desigualdad, las formas de habitabilidad disidente y la movilidad urbana en nuestras ciudades latinoamericanas.

Esta tesis estuvo acompañada en dirección por Carolina Blanco Chaparro, profesora del departamento de Arquitectura de la Universidad de los Andes y en codirección por Mónica Sánchez Bernal, Fotógrafa y Arquitecta de la Universidad Nacional de Colombia.

Esta investigación se puede leer en el siguiente hilo de Twitter

Este trabajo se realizo para el Laboratorio de Narrativas Urbanas -LabNa www.labna.org- y para el grupo de afinidad LGTBIQ+ del Cider CIDER X